11 de marzo de 2008

Dispensador

George Simjian, nacido en Turquía en 1905, fue el inventor del cajero automático. Vivió hasta los 92 años y acumuló más de 200 patentes, la última de ellas 7 meses antes de su muerte para un proceso que incrementaba el sonido de la madera para instrumentos musicales. Otros como, la máquina fotográfica de autoretratos con espejo para poder previsualizar la imagen y mejorar la pose fueron un auténtico éxito.

No así el cajero automático, invento que vendió a Citybank en 1939, pero apenas tuvo demanda, por lo visto los pocos clientes de los cajeros automáticos eran, según palabras del propio inventor, "un pequeño grupo de jugadores y prostitutas que no querían tratar con el banco cara a cara".

Con el tiempo todos nos debimos volver un poco proxenetas porque cuanto menos tengo que ver a los que trabajan en el banco más feliz soy.

3 comentarios:

Higronauta dijo...

¿Se extrae pues de esa máxima que las máquinas expendedoras de vedidas fueron utilizadas en su inicio por alcohólicos y las de preservativos por las mismas prostitutas y proxenetas que habían de sacar capital del cajero automático previamente?

RAÚL dijo...

prostitutas las máquinas!! siempre que las visitamos nos cuesta 20€ (como mínimo)

Exiliado dijo...

A ver cuando nos meten un buen chip subcutáneo y podemos salir de casa sin dinero ni tarjetas.