11 de diciembre de 2007

De semioticas pobres y cuotas de pantalla

La cuota de pantalla que propone la nueva ley del cine no sería tan mala si la calidad del cine español estuviera a la altura. De momento las salas de cine ya se quejan de que les obliguen a poner un día de cine español por cada tres de extranjero, con la total seguridad de que la ley será aprobada la semana que viene en el congreso de los diputados.

Varias cosas salen a colación, por una lado el que las salas de cine esten en crisis es probablemente culpa de ellas mismas, bajo un modelo insostenible que ha provocado que los verdaderos aficionados al cine huyan de las diminutas multisalas llenas de adolescentes donde solo se puede encontrar una oferta estrecha en cuando a géneros y calidades, se han labrado su propio destino. Ante tal panorama desolador muchos preferimos quedarnos en casa descargándo a toda prisa pelis del emule.

Constructivismo ruso, sino pecamos por defecto lo hacemos por exceso


Cuando se comenzó a hablar de la ley del cine, la industria patria se encontraba en un buen momento: nuevos directores, galardones internacionales, etc. Sin embargo a medida que ha ido prosperando la ley los meses de esplendor del cine espalol se han quedado en nada. Lo peor de todo es la certeza de que existen cientos de personas creativas, apasionadas, con ideas y ganas de trabajar en cine, un puñado de buenos actores y algunos profesionales decentes. Sin embargo parece que la industria va por otros derroteros y siempre acabamos (acaban) haciendo las mismas basuras una y otra vez. En mi humilde opinión la época dorada del cine español murió con la madurez de Marisol y el retiro de Esteso, Pajares y otros de la gran pantalla, demostrado por las cifras de asistencia de público a las salas (que no existieran otras opciones es secundario).

La empresa cinematográfica vive obsesionada con las cifras de ventas de entradas y distribución de dvd's, olvidando que como medio de comunicación social tiene una responsabilidad fuerte con los usuarios, a pesar de, en el fondo, ser una industria. Así como sucede en la televisión, los propios productos y programaciones educan en una cultura visual determinada, se convierten en materiales didácticos que transmiten una determinada ideología, estilo y modelo expresivo. Aceptar que un producto es el mejor porque es el más visto es simplemente un error cuando no existe una marcada cultura cinematográfica, en la que todos los espectadores comprenden de forma más o menos clara el lenguaje, el mensaje y el medio.

Se pueden ver películas como American Pie o cualquier otra de la misma calidad, de la misma manera que una lector aficionado lee a Agatha Christie o una novela policiaca cualquiera en un momento determinado, pero no solo de pan vive el hombre.

Parece que estamos envueltos en un cine que siempre cuenta las mismas historias y de la misma forma, olvidando la cantidad de recursos narrativos del lenguaje cinematográfico. Si hay crisis en la industria y también en la distribución quizá sea hora de replantearse el modelo a todos los niveles.

13 comentarios:

Higronauta dijo...

¡Bravo!
El cine español agoniza. Es una causa clara para esas cuotas de pantalla. Aún así, Saura, va ahora y estrena Fados (la enésima vuelta de tuerca de Sevillanas), una cinta que podría simplemente ser un documental directo a DVD (o a tv). Pero ahí va el presupuesto de Cultura. Por citar algún ejemplo.

Otro tema es esa venta de DVDs. Uno piensa que la SGAE, con todo el capital canónico que sonsaca de, a partir de ya, cada aparato reproductor y consumible de almacenamiento, podría reinvertir ese beneficio en producciones. Pero no, claro. Y así va.

Y resulta que no parece tan difícil que el españolito vea cintas patrias (me acojo a El internado o [REC]), pero es esa fotoclonación temática desde tiempos inmemorables (que viene unida inevitablemente a las viejas glorias que aún persisten e insiten), la que lo evita. Basta de dramas y comedias petardas. Busquemos, como dice, nuevos recursos, o, sin apurar tanto, géneros poco explorados.
Pero no.

Y lo que más miedo da es que se produzca un efecto como el que acontece en Cataluña y su favoritismo en porcentaje con los grupos catalanes que cantan en catalán. Proteccionismo fascista que margina a muchos en beneficio de pocos. No quiero imaginar lo que podría pasar si esto se traslada a la cinematografía nacional...

E. Martin dijo...

El cine español no tiene un solo problema, tiene muchos. Pero para mí los dos principales son dos.

La ditribución y exhibición. Por más dias de cine español que impongas si no subvencionas más copias para que estrenen en más salas no vamos a ningún lado. Vease el problema con la última película de DiCillo.

Y la producción. Mientras el cine esté en manos de aficionados ricos para los que es un hobby y los auténcticos profesionales estén haciendo puiblicidad para poder pagarse la vida la calidad no mejorará.

el loco oficial dijo...

Me alegra su vuelta little star. Para comenzar un par de obviedades: mejor no les digo cuánto estuvo aquí en pantalla promesas del este y cuánto colega dónde está mi coche...segunda me la callo por si me lee alguien de la SGAE y sale, salgo o salimos malparados...
y mi contribución a este post desde mi punto de vista un poco matemático (eso de ver el todo) tampoco es que sea nada del otro mundo, simplemente dejar constancia de que lo que le pasa al cine es solamente un síntoma más de un mal mayor, una sociedad enferma...como lo es cómo está la educación, o la televisión, o...lo que cabía esperar ni más ni menos.

Juanma Sincriterio dijo...

Amén. A veces se tiene la impresión de que en España siempre se hacen las mismas dos o tres películas (la de la guerra civil, la comedia de sal gorda y el retrato costumbrista "concienciado"), y que taquillazos como los que comenta Higronauta y alguno más son vistos como excepciones y no como camino a seguir. Y si no se consigue interesar al espectador no hay cuota de pantalla que valga.

Estrellita Mutante dijo...

Higronauta: No he visto ni El Internado y REC, por lo que hablo sin conocimiento de causa como aquel periodista del corazón. REC es un gran ejemplo de como el público acepta una cinta y finalmente obliga a la distribución a programarla, sobre el Internado es quizá el caso contrario, tanto bombo crea unas expectativas que quizá no puedes cumplir.

El caso es que los distribuidores son muy malotes, pero no solo con los españoles.

E. Martín: es que en la publicidad se ganan verdaderas millonadas, en comparación claro. A la indsutria del cine les pasa lo que les pasa en todas las empresas: mucho de boquilla, pero luego les asusta mucho arriesgar, por lo que si se arruinan ellos mismos se lo habrán buscado. Es decir, que si en España intentamos hacer pelis americanas de terror para adolescentes a lo americano, pues nos comeremos los mocos.

Ay Loco Oficial, yo ya no se si voy o vengo porque cada día estoy másdesganada, pero lo intento. Aún recuerdo cuando vi Colega donde esta mi coche, en serio que tengo muy mala memoria, pero noches tan traumáticas son difíciles de olvidar. Cuides de la SGAE.

Mucha razón Juanma Sincriterio, la mayoría de esas pelis 'atufan' a españolada mediocre.

Higronauta dijo...

Esto, cuando mencionaba las dos cintas, no las juzgaba por su calidad, si no por su manera de llevar público celtibérico a la sala, como bien dice, por dos maneras bien dispares, pero, a fin de cuentas, resultonas, y, quizás lo más importante, alejadas de la clásica comedia soezona y malparida a la que andamos acostumbrados, o al dramón costumbrista en pueblo rurual donde Cristo perdió la zapatilla.

Quien paga manda, y obliga. Está claro. Mayor presupuesto, mayor influencia, mayor publicidad, mayor número de semanas en cartel y mayor número de espectadores.
Y el único arma que existe contra eso es el boca a boca. Pasa, que en este país, como más que hablar, berreamos, pocas son las películas que se salvan por ese método.

Y no hace falta mirarlo a nivel patrio. Leía hoy en el blog de maese Sincriterio la poca distribución de Hot Fuzz. Eso duele.

Juanma Sincriterio dijo...

Eh... Creo que se confunde de blog, maese higronauta, en mi rinconcito no se ha hablado de Hot Fuzz. Por ahora, al menos...

La Perse dijo...

Cine español, cine español... la peli española más reciente que he visto es... um... esto... ah... ¿vale 28 semanas después?

Higronauta dijo...

Tiene razón. Disculpe, don Sincriterio.

Mientras busco patrocinadores para la semana del Patinazo Neuronal continuo, rectifico e informo que referíame a John Trent...

Roski dijo...

El problema es que no se sabe qué quiere ser la industria española: arte o industria.

Queremos hacer un cine cerrado pero con beneficios (y eso es muy difícil). Y cuando se va descaradamente a por el dinero lo único que se nos ocurren son vergonzosas comedias (que además raramente consiguen recuperar directamente la inversión).

"El Orfanato" y "(REC)" son cine de género digno, con buena carrera comercial... son necesarias para la Industria (aunque no se puede vivir sólo de este tipo de cine). Al menos demuestran que la promoción es útil...

Si hubiera una sistemática labor promocional (bien llevada) productos interesantes y "minoritarios" podrían resultar rentables (sin recurrir a subvenciones).

Estrellita Mutante dijo...

La cuestión, Higronauta, es que en ocasiones se demuestra que el cine de calidad también sabe llenar salas (a parte de mi propia opinión sobr ela peli). Si, era en el de John Trent, recuerdo la entrada.

Pues creo que también fue la última peli española que vi, aunque hace poco vi una sobre el cine español de los 60- 70 que recuerdo que me gustó.

el problema es que el sistema de subvenciones acaba creando un sector tonto que solo sabe vivir de ello, es triste.

motivos.dudables dijo...

bueno, he visto el trailer de una peli de comedia negra que va estar ocupando un cuarto del tiempo en pantalla a fin de mes, se ve guapa -


http://es.youtube.com/nodigasnadapeli

Estrellita Mutante dijo...

Personalmente, no sé si me llama mucho la atención, eso si lo de los tunos me ha llegado al corazoncito.