16 de enero de 2008

No solo de libros de estilo

"Muchos ciudadanos estiman que, confortablemente instalados en el sofá de su salón, mirando en la pequeña pantalla una sensacional cascada de acontecimientos a base de imágenes fuertes, violentas y espectaculares, pueden informarse con seriedad. Error mayúsculo. Por tres razones: la primera, porque el periodismo televisivo, estructurado como una ficción, no está hecho para informar sino para distraer; en segundo lugar, porque la sucesión rápida de noticias breves y fragmentadas (una veintena por cada telediario), produce un doble efecto negativo de sobre-información y desinformación; y, finalmente, porque querer informarse sin esfuerzo es una ilusión más acorde con el mito publicitario que con la movilización al que el ciudadano adquiere el derecho a participar inteligentemente en la vida democrática. "


Lo escribía Ignaci Ramonet en 1995 en un editorial de Le Monde Diplomatique
Precisamente aparecía como editorial de este periódico hablando de como la televisión ha modificado el discurso informativo, convirtiendo lo serio en entretenimiento, la información en comunicación. Con la digitalización de la prensa estamos asistiendo a un proceso similar. Entiendo que se creen ciertos contenidos adaptados al formato, esto no justifica la pobre calidad de algunas noticias.

Por ejemplo, cuando El País comenzó a realizar esos gráficos animados, me pareció algo bueno, porque sin duda aprovechaba todas las herramientas que Internet le podía proporcionar. Sin embargo que esto lo usen para describir sobre un plano la batalla de las Termópilas, pero no la real, sino la de la película '300', me parece absurdo. Eso no es una noticia por el simple hecho de que es ficción.

Y sobre la ortografía ni hablamos.

8 comentarios:

Dr Zito dijo...

Interesantisima la cita de Ramonet. No hay mas que ver el creicnete espacio de los deportes en los telediarios. En el fondo acaban solo siendo un desfile de caras a los que insultar o leogiar segun la tendencia de la informacion que coincide con la del espectador.

E. Martin dijo...

Es lo que los yankis llevan años llamando "Infotainment" (¿entretemación? ¿informanimiento?)

el loco oficial dijo...

Me ha gustado mucho la cita de Ramonet. Recuerdo haber leído, cuando salió, allá por el año 97, "Un mundo sin rumbo" que me pareció interesante...pero no voy a mentir, apenas me acuerdo.
offtopic: e.martin me ha recordado un gran disco de Pitchshifter: "Infotainment", lo recomiendo encarecidamente. Perdón por el offtopic Little Star

Higronauta dijo...

Como afirmaba el anuncio, «la potencia sin control no tiene sentido». Vamos, que llevamos ya demasiados años con nuevas tecnologías y sin un mínimo de educación sobre ellas, para acabar desaprovechándolas siempre. Como bebotes con juguetes nuevos, vamos.

Estrellita Mutante dijo...

Zito, a mi me molesta profundamente lo que hacen ultimamente, primero ponen un avance rápido,luego un resumen de toooodas las noticias de unos 10-15 minutos, supongo que para aquellos que se les hace largo el telediario, y luego las desarrollan, pero sin aportar ninguna información extra.

E.MArtin, creo que una vez leí una traducción, pero no la recuerdo, ya le diré.

My sweet Mad, yo le recomendaría "Cómo nos venden la moto" de Noam Chomsky y Ramonet, que es muy entretenido y, bueno, con esos dos, ya se puede imaginar de que va la cosa.

La verdad, Higronauta, que eso es cierto y es una lástima, nos pasó con la democracia no nos iba a pasar con la tecnología.

Estrellita Mutante dijo...

... por cierto Como nos venden la moto trata del control de la opinión pública a través de los medios de comunicación.

el loco oficial dijo...

Gracias Little Star, lo conocía y lo tengo digitalizado...pero lo qué son las cosas que no lo leí pensando que Ramonet y Chomsky (del que leo cosas más bien de gramática y lingüística) hacían lo mismo con su libro al ponerle ese título, cómo nos venden la moto = cómo os vendo el libro jeje.
Le echaré un vistazo, no obstante.

Intramuros dijo...

Especialmente brillante lo de la ilusión de informarse sin esfuerzo. La cultura del resumen está más extendida que nunca.