25 de septiembre de 2006

God save the news

Este fin de semana no he salido, el alcohol no ha probado mis labios y lo más emocionante que me ha pasado han sido las primeras manos de una partida de cartas que finalmente perdí.

La falta de emoción y actividad en mi vida los últimos días han obligado a mi cerebro a reflexionar, a usar mi mente más de lo acostumbrado. Tanto ha sido así que viendo las noticias incluso se ha despertado mi conciencia política.

El caso es que estaba viendo el telediario y como es habitual en los últimos días aparecían noticias sobre las declaraciones del Papa y las reacciones del mundo religioso islámico.

Todos estos acontecimientos, que a mi modo de ver, se han salido de madre, han provocado que el resto de la sociedad este hablando del temita. Televisión, prensa, blogs: que si es desmedido, que si estos árabes están locos, que si al papa se le va la cabeza (le sale el ramalazo de las SS).

El caso es que yo creo que todo esto apoya la teoría del ‘choque de civilizaciones’. Esta teoría que se puede leer en detalle en “El choque de las civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial” de Samuel T. Huntington, ha sido muy apoyada entre otros por Fukuyama.

Fukuyama, entre otras muchas cosas interesantes, es el impulsor del Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense o en inglés PNAC (Project for the New American Century) es un grupo ideológico y político establecido en Washington D.C.. Fue fundado en la primavera de 1997 como una organización sin ánimo de lucro con el objetivo de promocionar "el liderazgo mundial de EE.UU. Fundado durante la presidencia de Clinton hoy en día es el núcleo duro ideológico que ha encontrado en Bush el apoyo incondicional que no encontró en su antecesor. Fukuyama tiene otro libro muy interesante titulado el “El fin de la historia y el último hombre”.

Volvamos al Choque de Civilizaciones, en él se sostiene que las nuevas guerras serán sobretodo guerra de civilizaciones, marcadas fundamentalmente por religiones. Según esta teoría las civilizaciones de oriente y occidente son contradictorias, están enfrentadas desde sus inicios y esto lleva irremediablemente a una confrontación, de la que saldrá un vencedor. Existen muchos argumentos razonables en contra de la teoría, que os recomiendo leáis en la Wikipedia para obtener un conocimiento rápido.

Tenemos por un lado la guerra de religiones y por otro lado el objetivo de Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense para conseguir "el liderazgo mundial de EE.UU. Hay que atar cabos, a mi la ecuación me sale perfecta.

EEUU quiere seguir siendo el líder dentro del orden mundial, para lo cual necesita nuevos mercados, mayores fuentes energéticas, etc, etc. Sus miradas están en oriente, todos lo vemos. La guerra que está llevando a cabo contra oriente (epezando en Irak, Iran, Afganistán, y todos los países acabados en –an que le sigan) esta siendo justificada desde la Casablanca por religión, según ellos la religión islámica es dictatorial, como sus líderes (cuando Sadam estaba desligado de esta, pero que más da). Los males de oriente se achacan a un sistema religioso que oprime, no a un sistema político. El islam es bueno, sin embargo el cristianismo trae la democracia, y Estados Unidos es su mesías, Dios les acompaña y bendice.

Noticias como el asesinato de la monja en África, las manifestaciones islamistas contra el papa, las caricaturas de Alá,…no quiero decir que no tengan importancia, pero se exageran con fines políticos, no solo en occidente, sino también en oriente que usa la religión como un opio. El peligro es que se transmite la idea del choque de civilizaciones, de que oriente y occidente no pueden reconciliarse y son antagónicas, lo cual es un error y además un medio para la consecución de un fin interesado.

Y los periodistas los culpables principales porque a veces no son capaces de analizar la basura que nos veden como noticias.

God save the news

4 comentarios:

Troya dijo...

El problema creo que reside en poder conseguir una visión objetiva de un conflicto, sea cual sea. La objetividad cuando estás dentro del conflicto se hace imposible y desde fuera suele carecer de interés para los espectadores.

Estrellita Mutante dijo...

Totalmente de acuerdo, pero precisamente la profesión de los periodistas debe estar marcada por la objetividad y para ello hace falta análisis. Desde luego los telediarios hoy en día tienen de todo menos análisis y el partidismo da miedo.

Troya dijo...

Un periodista no encontrará lo suficientemente interesante un tema sino le toca lo suficiente por lo que llegado a este punto no analizará el tema sino que simplemente se posicionará siendo guiado por sus propios instintos..... hoy en día divido mi opinión sobre los periodistas en dos vertientes: los que se dejan guiar por el medio en el que se encuentran (incompetentes y vacíos de contenidos) y por otro lado los que realmente investigan y van más allá pero que inevitablemente se encuentran carentes de objetividad, estos últimos son los que suelen despertar en nosotros odios o alabanzas según el lado de la balanza en el que se encuentren, pero siguen estando marcados por la falta de objetividad.

Soy una incrédula noticiaria.

joraulet dijo...

Yo creo que la objetividad se reduce a una variable simple:
2+2=4
En el ambito periodistico creo que no existe la objetividad y debe ser el sujeto quien bajo el conocimiento del medio haga una valoracion segun el objetiva, que aun asi seguira siendo subjetiva pues esta interpretada por el sujeto.
Donde quiero llegar es que, segun creo yo, cuando hay experiencias pasadas, como son los recuerdos o la memoria, la objetividad es imposible.
ahora ya refiriendome al choque de civilizaciones, puedo preguntarles a unos amigos que tengo en marte, y posiblemente configurar un panel de estudiso con unso primos suyos de Neptuno y Urano e intentar llegar a una version objetiva, pero no son acaso las fuentes de las que se van a nutrir en si mismas subjetivas y mayormente persuasivas (entanto que hablamos de religiones), asi pues llegariamso a un circulo infinito en el cual solo podriamso decir que:
OBJETIVIDAD=(2+2=4)