




Mi veredicto: 4,5 chuthulufantes
Synecdoche, New York (Charlie Kaufman, 2008): El diretor teatral Caden Cotard vive obsesionado con la enfermedad y la muerte. Cuando su mujer le abandona y se lleva con ella a la hija que ambos tienen en común. Caden entra en una crisis existencial y creativa de la que no consigue escapar.
Durante la primera parte de la película se intuye un buen guión y una gran historia, que finalmente se diluye en una excesiva reflexión sobre el cine dentro del cine, el arte dentro del arte. Ideas buenas que se pierden en una dirección torpe, que convierten la película en algo aburrido, solo apto para guionistas, que verán como todas sus preocupaciones y anhelos son reflejados en la vida y obras de su protagonista.
Aunque no le faltan ideas, diálogos y escenas increiblemente buenas, el resultado final es flojo, como un problema matemático bien desarrollado, pero con fallos en su proceso que inevitablemente llevan a un resultado incorrecto. Personalmente, la decepción más grande que tuve en todo el festival, ya que esperaba más de la genialidad de este guionista que, parece, le cuesta acabar una película de final inevitable. Da gusto ver como otros con criterio opinan igual.
Mi veredicto: 2 chuthulufantes
Otto, or up with dead people (Bruce LaBruce, 2008): Otto, un jóven y recientemente convertido en zombie, vaga por las calles de Berlín cuando conoce a Medea y decide entrar a formar parte de su película, un film político-porno-zombie-gay. Una simpática gamberrada, aunque bastante más light de lo que esperaba tras escuchar tanto hablar sobre este enfant terrible del homo punk que es el canadiense Bruce LaBruce.
Una forma entretenida de pasar el rato con una película sin más pretensión que la de reirse del cine y de los personajes que rondan sus alrededores, todo ello mezclado con zombies gays, !qué más se puede pedir!.

En general veré menos películas de mi lista de preferidas y creo que será más flojo que el año pasado, ninguna The Signal o Bug a la vista. Aún así tengo ilusión por ir, ver la marcha zombie y pegarme un buen maratón, también zombie.
En Sitges nos vemos!

