7 de octubre de 2008

el sino

.
No hay nada más terrible como entrar en la edad adulta siendo una gruñona. De repente no soportas a los jóvenes y estás totalmente cerrada a las nuevas corrientes musicales, claro está que el ragga, no se puede considerar ni siquiera música.

He comprendido que es lo que le gusta a la gente de esa música, se fuma unos porros y se mete en algún garito y moviendose en sencillos pasos entran en una especie de trance guiados por los repetitivos compases de la música. Un tipo de rito moderno, similar al de los indios que toman ayahuasca y entran en un estado distorsinado gracias a los tambores y los cántidos. Es especialmente importante dejar la mente en blanco, lo que les obliga a hablar con una cantidad exagerada de monosílavos, unido a los efectos del hachis su mente abotargada se sonríe de casi cualquier comentario.

Cualquier día de estos me veo gritando a algún jovenzuelo por no cederme el asiento en el autobús.

4 comentarios:

sublibrarian of the year dijo...

¡Uf!

Pues espere que pronto se le pinzará el nervio racista y empezará a menear la cabeza cuando entre en su vagón un chino aullando por el móvil.

De momento disculpe lo de "aullando".

Heil!

Xabibenputa dijo...

También te puede pasar que partas de que, ya cuando eras joven, te caían mal los de tu edad. Eso ayuda a superarlo.

Las distinciones de edad y de sexo dentro de la estupidez se van diluyendo según te haces mayor, a mí me pasa que cada vez más creo que cualquiera tiene el potencial de ser un memo.

Estrellita Mutante dijo...

Sublibrarian: de momento me sigue haciendo gracia lo del chino aullando por el móvil, pero es porque soy un poco paleta. No le digo más que el verano pasado ví a mi primer judío y le hice una foto.

Xabibenputa: siempre he sido de los 'odiones', pero con la edad veo que la cosa va a más. Usted es odión, pero con gracia.

sublibrarian of the year dijo...

¿Y dónde dice que lo vio?