8 de enero de 2008

La noche empieza rara...

... cuando un militar ruso te sirve una cerveza:



Hoy, Ultraplayback:

8 comentarios:

Pussy Galore dijo...

si al menos fuera un vodka...

Higronauta dijo...

Siempre he preferido para copas a los soldados vietnamitas o, en su defecto, norcoreanos. Cuestión de gustos...

La pregunta es: si empieza rara, ¿cómo acaba?

Estrellita Mutante dijo...

Acaba mal porque yo subía la media de edad del garito de forma incrible, creo que era la única que podía comprar alcohol legalmente. Creo que tengo una crisis de los 40 con mucho adelanto.

Nietzche dijo...

Anda anda... Quitese esos pensamientos de madurez y vea el lado positivo... Siempre puede robarle la gorra/sombrero y fardar con su amigos... O en menor escala... Decirle cuando le pregunte por la copa: "Bayabaya Trivoga"...

Como mola la estética rusa stalinista...

Estrellita Mutante dijo...

La verdad es que el sombrero ya era mio, se lo deje para pinchar. Eso si, o lleve un rato y triunfé un montón amenazando a la gente con meterla en un gulag.

La Perse dijo...

Si de algo sabían Hitler y Stalin (para el caso, sus asesores de imagen) era de estética. Nunca he podido evitar considerar los uniformes de los nazis (especialmente los de oficiales del ejército) los más chulos que conozco. Y estaba la Riefenstahl, claro, una pedazo de cineasta. Por cierto, ¿cómo es que hacer apología de símbolos nazis está prohibido o, como mínimo, muy mal visto, y no ocurre lo mismo con los stalinianos?

sublibrarian of the year dijo...

¿Será porque los Sonderkraftfahrzeug 181 eran difíciles de pronunciar y los T34 no?

¡Chupas de la Luftwaffe acudid!.

Vv-veo doble tovarich!

Estrellita Mutante dijo...

Perse, puede ser porque históricamente la Alemania nazi fue un perdedor de guerra, sin embargo en el caso soviético su caida es más difusa y dilatada en el tiempo. La verdad es que a genocidios no se muy bien quien ganaría (no lo sé, pero me imagino que la URSS).