1 de agosto de 2007

El muerto al hoyo y el vivo al bollo 2.0

Me está empezando incluso a dar vergüenza. 2 de noviembre de 2006:

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¡Es la semana de la muerte¡. Ayer, día de Todos los Santos, estaba viendo un insulso programa en la tele en el que hacían un recorrido de las tumbas más visitadas durante estos días entre las que se encontraban la de Paquirri, la de Rocío Jurado, la de Miguel Angel Blanco y el cementerio que aparece al principio de Volver. Este país sigue adorando a toreros y tonadilleras, aunque esto no es una novedad.


La muerte, como casi todo en este mundo, se ha mediatizado, hasta tal punto que el entierro de Arafat o la misa a Juan Pablo II se han convertido en programas con mayores audiencias que las telenoticias.

Los lugares importantes de nuestras ciudades y las calles están dedicadas a personas muertas, plazas en honor a los caídos en guerras y cruces de carretera llenas de flores para los fallecidos en accidentes automovilísticos.

El origen de los ritos funerarios no es claro, según algunos antropólogos tienen su origen en la conservación de los cuerpos, comenzaron para evitar la descomposición de los cadáveres. Dejando de lado el pragmatismo de los ritos, sin duda el carácter animista de estos es fundamental. La creencia en la vida después de la muerte se evidencia en los objetos personales y alimentos que dejan en las tumbas de los seres queridos, quizá el muerto necesite algunas monedas para pagar al barquero.

Pero la muerte es un tabú en nuestra sociedad, a pesar de que es un fenómeno cotidiano, y no hay más que ir a un hospital para comprobarlo. La vida en sí como proceso cíclico está llena de tabúes, como la menstruación, las poluciones nocturnas o la menopausia, pero la más censurada de ellas es la muerte, no tanto como estado, sino como proceso dinámico (morituri, el que va a morir) .

El deceso comienza con la vejez que, para muchos, es una etapa difícil de asimilar, de ahí que algunos afirmen encontrarse ‘como un chaval’ o que digan ‘para mí no pasan los años’. La obsesión por no envejecer es un constante en una sociedad que ha dejado de respetar a la vejez por su experiencia. Todo reafirmado por la cantidad de productos anti-edad.

El ser humano posee una conciencia de permanencia, se aferra a la idea de que la situación actual no cambiará nunca, niega el cambio porque es un proceso que, inevitablemente, conducea la muerte. Es tal el terror que existen gran cantidad de disfemismos para referirse a ella de forma directa (un fiambre, palmar) aunque también eufemismos (fallecer, pasar a mejor vida).

De ahí que la muerte súbita sea estadísticamente la más deseable, porque carece de periodo transitorio, obviamente influye el factor dolor físico. Pero a diferencia de la actualidad hace unas décadas, la muerte repentina era dolorosa, porque no daba tiempo a realizar los reparativos terrenales –entierro, testamento-, ni a despedirnos de los seres queridos.

De ahí que la muerte es vivida como el fracaso más estrepitoso de nuestra idiosincrasia. Es misteriosa, imprevisible y anticonsumista, justo los tres valores que más se oponen a nuestras pretensiones culturales: control y seguridad, previsibilidad y consumo”. (Jose Luis González de Riera, psiquiatra)

Las personas ya no mueren en el hogar rodeadas de sus seres queridos, un 60% de las personas mueren en los hospitales, más el 10% que mueren en residencias, solo el 30% mueren en su hogar y la mayoría de veces son ancianos que mueren solos.

La vejez es un tabú y los ancianos son aislados de la sociedad, se les aleja del ámbito familiar, de la vida, recluyéndolos en residencias o abandonándolos en sus casas. Por una lado la nueva familia no tiene tiempo para dedicarle a sus anciano, pero por otro lado no nos gusta tener cerca de las personas que nos recuerdan que el proceso de la muerte también nos llegará a nosotros, los alejamos, aunque eso no nos asegura evitar la muerte. Los moribundos son reducidos a enfermos de los que casi nadie quiere saber nada.

Ese proceso del morir es fijado cultural y socialmente, por eso no se entiende el muerto de la misma forma en todos partes, ¿quién esta muerto y quien no?. Antes moría la persona que dejaba de respirar, ahora está muerto si su encefalograma es plano, aunque para algunas sociedades el muerto no es tal, hasta las exequias.

En las sociedades postindustriales, la muerte es cada vez un tema más clínico, los rituales se comienzan a perder de esa forma el proceso de la muerte se acorta, se despersonaliza. Ya no se visitan los cementerios, los velatorios han desaparecido, no acompañamos a los moribundos en sus últimos momentos.

¿Ya has pensado como quieres morir?


12 comentarios:

Pussy Galore dijo...

yo elijo una muerte por suicidio espectacular, quemándome a lo bonzo mientras recito de memoria el monólogo de Macbeth: "Is this a dagger which I see before me..."

Me saltan las lágrimas si lo pienso.

Estrellita Mutante dijo...

Cáustico y poético a la vez, me gusta.

Aura dijo...

Mmmm yo quiero que me asesinen en plan crimen pasional... y con guantes, sí, con guantes.
Seré una muerta maravillosa, de esas que se aparecen en camisón.
Me encantó el post, delicioso :)

Estrellita Mutante dijo...

Creo, Aura, que le pega bastante esa muerte.

Me gustaría morir de sobredosis de heroina mientras suena Perfect Day (seguro que me arrepentiría cuando no hubiera posible marcha atrás).

Nietzche dijo...

Yo no se como quiero o me gustaria morir...

Si tiro de mi vena gotica... Entre los delirios provocados por la ingesta compulsiva de absenta... Si pienso en mi alma satira... Arrinconado y a base de polvos... Como una cucaracha...

Si sale la temerosa de dios... Arrepentiendome en el ultimo momento de mi ateismo perenne...

No se...

Pero si me gustaria poder ver mi sepelio... Y oir las conversaciones de aquellos que acuden... Y notar si sus lagrimas son reales o de compromiso...

Y tambien me gustaria decirle cuatro frescas a San Pedro o el que este al otro lado... Porque hay ciertas cosas de esta vida que me ha tocado vivir que me tienen extremadamente quemado...

P.D.: No se ofusque srta Estrellita por tirar de archivo... Todos lo hemos hecho antes y despues... Y como lado positivo... Ademas de observar de cuales entradas se siente mas orgullosa... Nos permite no tener que leernos todos los archivos... Es una excusa de vago... Lo se... Pero valida de todas formas...

Estrellita Mutante dijo...

No se si me gustaría ver a mis conocidos en el tanatorio diciendo las mismas frases manidas que escuchamos una y otra vez en los tanatorios, me parecería muy triste.

Me gustaría morir tirándome de las torres Kio.

Nietzche dijo...

Mismamente por eso... Si dicen la frase tipica... Sera triste comprobar que... Bueno... Tampoco...

Esto... Hummm...

Pos tienes razon... Sere pardo... :S

Higronauta dijo...

Es curioso que hasta en el ámbito de la Fe Cristiana, donde la muerte supone una mejoría cuantitativa del "nivel de vida" exista ese tabú para con ella. Si fuera creyente, está claro que no pensaría en otra cosa más que en llegar al paraíso y tirarme al bon vivant por toda la eternidad.

Estrellita Mutante dijo...

Yo me lo pensaría si profesara el Islam, a ellos les prometen sexo desenfrenado y fuentes inagotables de vino tinto.

Para los cristianos solo un insulso paraiso casto y libre de pecado (porque en el cielo no hay alcohol, ni hay mujeres ni pastillas de color).

3: Me gustaría morir acribillada en la escena del tiroteo de 'Amor a quemarropa'

DrillerKiller dijo...

Supongo que me gustaria morir en la cama, rodeado de gente, y que mis ultimas palabras fueran lapidarias o
sumieran a los visitantes en una gran extrañeza... Si les hicieran sonreir en ultima instancia, tampoco estaria mal.

Como ejemplo, aqui esta pagina que recoje algunas famosas ultimas palabras

http://www.geocities.com/Athens/Acropolis/6537/realidx.htm

y un recuerdo para un libro similar que regale a un amigo para su cumpleaños y que ahora lamento no haberme comprado yo tambien.

Estrellita Mutante dijo...

Son muy buenos los ejemplos, aunque me quedo con estas dos frases:

"I don't know."

"You sons of bitches. Give my love to Mother." (Francis Crowley, ladrón de bancos y asesino)

el de la lavanderia dijo...

Por comentar... Los irlandeses catolicos tras los funerales preparan una juerga de la ostia, con mucho alcohol, musica, supongo que sin sexo por el tema de la castidad pero bueno...

Se pillan un pedo del copon para celebrar que su amigo o familiar pasa "a mejor vida".

yo no creo en el cielo, aunque si existe creo que seria algo asi, una eterna borrachera sin resaca... aunque lo de los musulmanes suena mucho mejor, donde va a parar