28 de noviembre de 2006

Ñam, ñam

Alrededor del canibalismo se aglutinan una gran cantidad de leyendas e historias de las que pocas veces conocemos su veracidad. Desde la bruja de Hansel y Gretel, tan apasionada por la tierna carne de los niños, hasta los grupos Papua en Nueva Guinea o los caníbales modernos como Aníbal o aquel japonés que afirmaba que la parte más tierna del ser humano, y también si bocado favorito, era la punta de la nariz (desde que escuché esta declaración no he vuelto a mirar una nariz con los mismos ojos).

El caso es que la gran mayoría de los antropólogos son de la opinión de que el hombre nunca ha sido caníbal o que, por lo menos, no existe ninguna evidencia que pueda demostrarlo hasta el momento, sin embargo es una práctica que ha existido en diferentes momentos y sociedades, aunque de forma muy puntual. Ya en Atapuerca se encontraron restos óseos fósiles de seres humanos de hace unos 800.000 años con muescas de mordeduras humanas, similares a otras encontradas en animales herbívoros. El que existan restos tanto humanos como de otros animales herbívoros con marcas de dientes humanos de la misma época, podría descartar el que los actos de canibalismo se practicaran durante una época de hambruna, aunque yo no se a ciencia cierta la precisión de estos métodos para datar la antigüedad hasta puntos tan concretos.

Sin embargo desde la antropología se dan otras posibles explicaciones a la antropofagia por parte de seres humanos, como puede ser rituales o expresiones de dominación de un grupo o etnia sobre otro. También la extracción de la médula para su uso en rito o como combustible puede explicar en muchos casos el hallazgo de restos de huesos mechacados.


En el caso de los papúas de Nueva Guinea era una cuestión ritual frente a la muerte. Tras la muerte de un ser querido, a este se le extrae el cerebro que es devorado por las mujeres y los niños en señal de respeto hacía el muerto. De hecho, según algunos, este es el motivo de la extensión de una enfermedad, una encefalopatía esponjiforme. Durante la década en que se registraron documentalmente más muertes al respecto, los investigadores vieron que las víctimas compartían un rasgo genético y que los hombres adultos eran impunes a esta enfermedad, que según sus investigaciones se transmitía por la ingesta del cerebro entre mujeres y niños. A raíz de que el gobierno de Australia prohibiera esta práctica en 1957, os casos de kurú han descendido considerablemente.

La ingesta de partes del cuerpo de los muertos o de sus cenizas es habitual en diferentes culturas también en Latinoamérica. Existe una leyenda de una mujer llamada Artemisia cuyo marido y hermano fallecieron muy jovenes, ante lo cual la mujer cogió las cenizas de ambos y mezcladas con vino dulce las bebió. El resto de las cenizas fueron enterradas. En nombre del hermano de Artemisia era Mausolos y de aquí proviene la palabra mausoleo.

Sin embargo el canibalismo está lleno de leyendas y mentiras a raíz de la expansión colonial de Europa en todo el mundo. Durante la época se extendió la idea de que era un práctica extendida entre gran parte de las tribus que poblaban África y América. Esta visión de la gente “primitiva” permitía consolidar el concepto de moralidad de la época y, sobre todo, de sociedad avanzada. Esto permitió la expansión de colonos que suponían que aquellos individuos que encontraban eran caníbales, con Biblias y armas de fuego subrogaron a aquellas gentes, mayoritariamente ajenas a estas prácticas reforzando el mito de la práctica del canibalismo.

Aunque en ocasiones reales, esas historias fueron usadas como herramienta para alentar los sentimientos del racionalismo y la religión y de esa forma encontrar apoyos para la colonización de países y regiones enteros. Fernando Magallanes fue uno de los insignes devorado por indígenas. Cuando navegaba por una isla cercana a las Filipinas fueron atacados por los nativos y el cadáver del marino fue hallado despedazado junto a dos aborígenes que masticaban una pieza de carne sospechosa.

Tambié el capitán James Cook fue devorado por los nativos de Hawai, entre los que estaba Gania, un principe isleño. Este hecho provocó que la reina Liliuokalani, última monarca de Hawai, dijera en visita oficial a Inglaterra, que también ella llevaba sangre inglesa, pues su ancestro había devorado a un inglés. Aunque a mi la broma me parece genial, por lo visto en la época no hizo ni puta gracia, es que los ingleses solo se ríen con humor inglés.

Otras grandes figuras en la historia han sido acusadas de canibalismo, historias muchas veces inventadas por aquellas personas que querían destruirlas, aunque también por ellos mismos para aterrar a sus enemigos. De Atahualpa, el emperador inca, se decía que era practicante de antropofagia y que se comió partes del cadáver de su hermano al que él mismo mandó asesinar. Aunque esta historia no se ha podido corroborar si es cierto que usó el cráneo de este para fabricarse un botijo y beber de él.

La leyenda de ravenous también es recurrente, la ingesta de los cuerpos de otras personas proporciona mayor fuerza y energía a las personas que lo comen. Por ello Shaka un guerrero zulú solía comerse los cuerpos de sus rivales, para ganar su fuerza y potencia sexual. Aunque lo cierto es que esto proviene de épocas de guerras o hambrunas, épocas de escasez de alimentos en las que las personas que comían carne humana eran mucho más fuertes, porque comían carne en lugar de nada.

Atila el Huno es considerado uno de los caníbales más sanguinolentos de la historia. No solo hay la leyenda negra de que se comió el corazón de su hermano Bleda, a quien asesinó para reinar solo, sino que se afirma que se comió a dos de sus numerosos hijos habidos con incontable cantidad de esposas y concubinas.

Las teorías de Freud que analizan la interpretación de estos rituales sostienen que la tortura, el sacrificio y el canibalismo se tornan inteligibles como expresiones de instintos de amor y agresividad. El canibalismo es la forma fundamental de la agresividad humana porque supone un compromiso entre amar a la víctima en forma de comerla y matarla porque nos frustra.

Esta teoría me recuerda a un historía publicada en la gran aunque de corta carrera, revista Splatter, sobre un hombre que se devora a sí mismo, pues el resto de alimentos no son dignos de él, ya que se ama de modo extremo. Finalmente cuando prácticamente se ha devorado todas las extremidades y se debe desplazar gracias aun carro (subido a él se entiende) se da cuenta de que también él se ha convertido en un desecho. Ayudándose con la única mano que le queda, empuja el carro hasta la cocina y allí se tira a sí mismo en el cubo de la basura.


7 comentarios:

FAC dijo...

No sé, la verdad es que Marvin Harris en su libro Caníbales y Reyes tiene otra opinión.

Según dice, la antropofagia puede tratarse de una cuestión de supervivencia en zonas donde no hay disponibles otras fuentes de proteínas, otras carnes. Si quieres te lo dejo que te reirás un rato, no es tan divertido cmo Vacas, cerdos, guerras y brujas pero es interesante.

Estrellita Mutante dijo...

La verdad es que me he dejado muchos de los casos de canibalismo, que son la mayoría, en las que se producen durante épocas de hambrunas, porque, la verdad, eran menos interesantes.
Aunque la gran mayoría de casos documentados se dan por este motivo en realidad. Existen pocos casos de caníbales y suelen ser personas con trastornos psíquicos.

No existen, o por lo menos no se conocen, motivos por los que el hombre sea canibal de forma voluntaria. De hecho solo comemos animales hervíboros, difícilmente comeríamos a otros seres humanos sino fuera un caso extremo.

Anónimo dijo...

yo creo que si

Estrellita Mutante dijo...

Si existen algunos casos de canibales, como es el caso de ese japonés, todavía vivo, que se comió a varias personas. De otros personajes como Atila o Iván el terrible, también se decía que comían niños, pero eso puede ser más leyenda que otra cosa.

Ana Cisneros dijo...

Me llamo Ana, soy de Barcelona y he venido a parar a tu blog, a la entrada de canivalismo, buscando info para un trabajo de crítica psicoanalítica sobre una versión en cómic de PEter Pan, de Regis Loisel.
Sólo quería felicitarte por el blog, me parece muy interesante lo que escribes, y corroborar eso que dices que la gente llega a tu blog por circunstancias muy extrañas. Es cierto ^_^

Estrellita Mutante dijo...

Gracias, siempre gusta recibir halagos. Sobre ese comic de Peter pan, ¿cual es su título?. Crítica psicoanalítica, canibalismo... me parece interesante.

Anónimo dijo...

en el libro de "Bueno para comer" de marvin Harris, hay un capitulo que trata sobre el consumo de carne humana en situaciones que no son de emergencia ni hambruna, ni por trastornos psiquicos, sino por la relación coste beneficio de los cuerpos muertos resultantes de los enfrentamientos dados por una política intergrupal... y casos varios (tupinambas, aztecas, polinesios, iroqueses......)